martes, 8 de septiembre de 2015
Revista Anuario 2015
Aunque con retraso os presentamos la Revista del curso 2014-15. Esperamos que os guste y que podáis disculpar los errores y fallos que hemos cometido.
lunes, 22 de junio de 2015
martes, 16 de junio de 2015
Actividades de Senderismo del Departamento de Educación Física.
Como viene siendo habitual en los últimos años se ha llevado
a cabo el programa de senderismo propuesto por el Departamento de Educación
Física con la colaboración del Área de Juventud Ayuntamiento de Roquetas de
Mar. Estas actividades se integran en los contenidos de la asignatura que
corresponden a los relacionados con la experiencia del contacto con la
naturaleza aprovechando las distintas épocas del año.
Durante el momento de otoño nos centramos en aquellas rutas con
recorrido en montaña. Este año comenzamos con el Sendero del Agua en la localidad de Paterna del Río, en
el Parque Natural de Sierra Nevada, y destinado a nuestros alumnos de 3º de
E.S.O. Un sendero que se presentó con algunas dificultades debido a la nieve y
el hielo que encontramos durante el recorrido.
Durante este mes de Noviembre también se llevó a cabo con los
alumnos de 1º de Bachillerato el recorrido desde el Puerto de la Ragua hasta Bayárcal,
también dentro del Parque Natural de Sierra Nevada. Una ruta más exigente de
acuerdo a la mayor edad de los participantes, aunque a la vez con un enorme
atractivo por el paisaje recorrido.
Durante el mes de Febrero, momento donde hay más
posibilidades de hacer actividades en la nieve se desarrolló la actividad de
multiaventura en el Puerto de la
Ragua , con carreras de orientación, raquetas de nieve,
construcción de iglús y trineos donde participaron alumnos de bachillerato.
Para culminar nuestro programa de senderismo se programaron
las actividades correspondientes a la época de playa. En los últimos días del
mes de mayo, los alumnos de 2º de E.S.O.
pudieron disfrutar del recorrido de San José a Mónsul y desarrollar distintos
juegos en la playa y ya en los primeros días de Junio se llevó a cabo la última
de nuestras actividades con los alumnos de 4º de E.S.O. que realizaron una ruta
entre la localidad de Las Negras y el Playazo de Rodalquilar disfrutando de un
estupendo día de playa con juegos de todo tipo.
Aportado por Francisco Pinazo (Profesor de Educación Física).
jueves, 11 de junio de 2015
IV CERTAMEN LITERARIO TURANIANA
MENCIÓN EXTRAORDIANARIA
BACHILLERATO
"LUTHER"
José Luis Fernández Utrera
1º Bachillerato C
Las tinieblas se cernían sobre los ciclópeos chapiteles de
la ciudad, creando contrastes y contornos afilados sobre el fondo de la luna.
Algo inefable acompañaba la llegada de la noche, una ectoplasmática sensación
de gelidez y la agitación de los densos bosques en la lejanía. Una apatía
colectiva reinaba en la ciudad por la noche. Mientras las buenas gentes corrían
a sus moradas para cerrar a cal y canto, otras, no tan buenas, tomaban las
calles detestables y húmedas. La avaricia por el dinero fácil hacía de los
cortagargantas y los callejones un lienzo, estampado con el sello escarlata de
otra víctima que moría con la seguridad de que su dinero acabaría viajando a
través de las venas de su agresor, amén.
Entre prostitutas y proxenetas, etre mendigos y camellos
caminaba Luther. Él no se sentía mejor que nadie, pues había salido de la misma
cloaca que el resto, tampoco tenía grandes aspiraciones ni sueños de plata,
pues sabía que el último tren abandonó la estación hace tiempo. Se limitaba a pasear mientras fumaba, a Luther les
fascinaba ver el humo gris salir ondulado mientras lo soltaba. Luther era
heredero de un linaje maravilloso: un abuelo violador al que lincharon en
prisión, una madre alcohólica, depresiva y con miedo al rechazo y un padre al
que un gángster le vació un cargador de 9 mm por una deuda de heroína, con tan
maravillosos progenitores, cualquiera esperaba que cumpliera la mayoría de edad
en un correccional o algo peor. No obstante, tuvo suerte, no en balde, ya que
fue repentinamente acogido por un desconocido familiar que le dio un hogar, una
identidad y una pasión. Luther adoraba los libros- ¿Qué, en serio?- Pues si,
desde muy joven su tío Butch había
estado leyéndole una muy diversa variedad de libros, desde cuentos infantiles a
prosa fantástica, y más tarde cuando tuvo edad suficiente, el mismo se zambuyó
en un vasto mar de letras, desde los clásicos de Grecia y Roma hasta autores
más posteriores, como Proust, Nietzsche, Bakunin, Shakespeare, Bukowski, E.
Alan Poe, H. P. Lovecraft y un largo etcétera.
A pesar de que su tío Butch lo pensaba, su sobrino no era
una persona muy inteligente, aprendió a
hablar bastante tarde, era socialmente inepto, le costaba muchísimo hacer
cálculos matemáticos de cabeza… Os hacéis a la idea. No obstante, no vayáis a
pensar que el bueno de Luther no tenía ninguna cualidad, pues si que la tenía:
una enorme capacidad creativa. Pero no para dibujar (pues por más y más que lo
intentase sus dibujos, aunque muy originales, no eran nada buenos ), ni para la música (mejor no
hablar de ello…), sino para las letras. Luther se recreaba en sus mundos,
creados por él mismo, y más que narrar historias inventadas, creaba un universo repleto de vida y personajes y se
convertía en un testigo invisible de los acontecimientos que ellos, no él, iban
desencadenando. Además Luther era capaz de viajar en sueños a escenarios
recreados por su brillante imaginación de libros que había leído. Ahora con 18
años recién cumplidos, paseaba por las malsanas calles, cabizbajo, con las
manos metidas en los bolsillos de su cazadora y un cigarrillo entre los labios.
Abandonó las callejuelas, estrechas y lúgubres y caminó 20 minutos en línea
recta, cruzando varias calles hasta llegar al “Wretched Sapwn” su lugar
favorito de la ciudad.
Era un anticuario, de esos pequeños y polvorientos, con
estanterías abarrotadas que forman
pasillos estrechos, de esos en los que el interior está apenas iluminado por
tenues bombillas, pero eso era parte del encanto del lugar, el escaparate de la tienda era una cristalera ahumada, casi opaca, con una
recreación del demonio Pazuzu estampado en grande. Luther sorteó la puerta
haciendo titilar la campanita que daba la bienvenida, tras el mostrador estaba
escondido tras unas enormes gagas y un periódico de letras grandes, su amigo
Giovanni. Se trataba de un inmigrante, como habrás adivinado, venido de Italia,
un anciano de tez morena y arrugada, con cejas tupidas, un pelo escaso y cano y
una nariz enorme
-
Buenos días, chaval- saludó Giovanni apartando la vista
de su lectura.
-
Buenas, ¿cómo va eso?
-
Pues como siempre, pasado mañana recibo otro lote, hay
algún cliente interesado, lo dejo caer.
-
Oído, gracias.
Pasear la vista por las estanterías de aquel lugar era un
completo desfile de emociones para Luther, allí había tarros llenos de dientes
humanos, botes de formol con retorcidos órganos flotando en su interior, libros
de épocas remotas, estatuillas de madera y bronce, tallas de marfil, obras de
arte de apariencia etrusca… El olor a añejo de aquel lugar bastaba para desatar
la imaginación del, como Giovanni lo llamaba, chaval.
Después de la ruta, entró en la trastienda, el viejo le
dejaba entrar allí cuando quisiera, incluso había adaptado un espacio para su
joven amigo, gracias a un pupitre, una silla de respaldo alto y una gran
lámpara. Sobre el pupitre había una pila de libros amontonados, él abrió el
primero por el marcapáginas y se metió de cabeza en una novela de caballerías,
escrita en el renacimiento, aunque esa era muy posterior, y voló a través de la
verde campiña, cabalgó por caminos pedregosos, se enfrentó en justa lid a sus
adversarios lanza en ristre, galanteó doncellas y festejó con vino sus
victorias. Para cuando levantó la cabeza, su amigo estaba frente a él
sonriendo:
-
Vamos a cerrar, chaval
-
Dios, ¿qué hora es?
-
Tarde
-
Joder, mi viejo se va a cabrear
-
Entonces corre, yo cierro
-
¿Seguro?
-
Sí, sí, date prisa
Se levantó, sin siquiera cerrar el libro, salió a toda prisa
de la tienda, y corrió a su casa.
Luther llegó a casa. Tras la reprimenda y otras actividades
a las que daremos menos importancia, se fue a dormir. Y soñó…
Soñó estar en medio del océano, el agua era densa como el
aceite y el sol formaba columnas de luz iridiscente al penetrar con fuerza las
aguas. Las corrientes desplazaban a Luther a velocidades surrealistas por las
aguas torrentosas, acompañado por grotescas criaturas de fisonomía imposible.
En ocasiones era rozado por estas. El tacto del limo, que sus quitinosos
exoesqueletos exudaban, era espantoso, y notar el susurro de un millar de patas
por sus extremidades lo era aún más. Con el corazón oprimido, pestañeó y ya no
estaba en el océano (si bien su piel seguía húmeda), sino en un corredor
tallado en piedra. La oscuridad lo envolvía todo, pero Luther sintió que la
oscuridad no sería un problema y todo se llenó de luz, cada recoveco, cada
veta, cada talla, y al acariciar los paneles y notar el tacto de la piedra
Luther sintió que el mineral que dormía ante él procedía de otros tiempos, de
mares olvidados y océanos en condena, y ni el polvo de los eones se atrevía a
profanar los grabados que yacían incorruptos.
Deslizando la mano por la piedra fue transportado a un
tiempo primigenio. Y escuchad lo siguiente:
“Si el tiempo tuvo un principio, Demeogôd estuvo allí para
verlo. Proscrito de un universo por el que vagaba, mártir sin causa, desovado y
arrojado antes de que el polvo estelar crease las estrellas, él se movía como
un cuerpo celeste más. Este ser, maldecido, del tamaño de una constelación,
portador de la verdad que arrojará el caos sobre el cosmos, habita”. Y Luther
sintió un enorme pesar en su pecho, al pensar inconscientemente que cuando la
razón duerme, monstruos surgen del cementerio de recuerdos.
IV CERTAMEN LITERARIO TURANIANA
SEGUNDO CICLO PRIMER PREMIO
EL BOSQUE DE LA VIDA
Carlos Boxill Gilabert, 3º ESO A
En las tierras de la Antigua Grecia, se cuentan
historias sobre un lugar el cual, solo unos pocos tuvieron la suerte de verlo.
La historia decía que
aquel lugar misterioso era un fantástico
bosque, era un lugar muy vivo, donde todos los animales, árboles etc… eran de
colores muy alegres. En aquel mundo desconocido para algunos, todo estaba
unido por la naturaleza, por eso, las
personas que han podido llegar a contar esta historia le pusieron el “bosque de
la vida”. Para poder acceder a este mundo, según la leyenda, tenía que ser
bendecido por los dioses, por eso, aquellos guerreros con las habilidades de un
semidios y con el corazón puro podían elegir entre la vida en aquel mundo,
siendo inmortales , o seguir siendo mortales en su tierra. Allí podían
construirse su casa en unos árboles gigantes donde habitaban con todos los
seres vivos del lugar y aquellas personas que incumplieran las normas serían
expulsadas.
El Bosque de la
Vida tenía un paisaje tan vivo que hasta parecía que las
piedras tenían vida. Cuando anochecía, una aurora boreal bañaba el cielo con
sus estrellas y una gran explosión de colores. Este bosque era un lugar puro,
ya que no había nada de contaminación y siempre había una temperatura estable
para que sus habitantes no tuviesen frío ni calor. Según cuenta la historia,
este sitio está cerca del Olimpo de los Dioses de Grecia y ellos eran los que
protegían el bosque.
Lo único malo que tenía este paisaje era que cuando el cielo
está vacío, sin ninguna estrella, y lo único que iluminaba el bosque era la
luna, se volvía un lugar muy peligroso. En este bosque había una zona muy
especial, porque había una parte donde siempre nevaba, pero no hacía frío, y
los árboles estaban cubiertos de nieve.
Por esa zona había animales acostumbrados al frío, como osos polares,
pingüinos, etc. Cuando se adentraban en el bosque, pudieron observar que era
muy frondoso y que había plantas de todo tipo, ya que se acostumbraban a vivir
en ese ambiente.
El bosque estaba rodeado de montañas, menos por una pequeña
parte que daba a un lago donde los animales iban a bañarse y a beber agua. En
esta zona, nunca faltaba agua, porque había muchos ríos que desembocaban en el
lago. Cerca del lago, había un árbol muy especial, al que llamaban el Gran Árbol,
donde cientos de familias de animales vivían en sus troncos y se alimentaban de
los frutos del árbol. En este bosque hace cientos de años que no va ningún ser
humano, pero corren rumores de que dentro de poco, un príncipe de un imperio
lejano tendrá el placer de poder viajar allí, junto con su dulce mujer. Ellos
rezan todas las noches a los dioses para que llegue ese momento.
viernes, 5 de junio de 2015
IV CERTAMEN LITERARIO TURANIANA
SEGUNDO CICLO SEGUNDO PREMIO
“CHARLOTTE”
Beatriz Estévez Salmerón
4º ESO B
4º ESO B
Charlotte era una chica adolescente de 16 años como
cualquier otra; tenía una vida excelente, disponía de casi todos los recursos
que quería. Tenía unos padres comprensibles, una casa bonita …. Pero cada día
se cerraba en sus pensamientos y no paraba de repetirse que su vida era
“perfecta”, pero no como ella quisiera sino como todo el mundo deseaba que ella
fuese. Es decir, la típica chica educada, brillante y de buenos modales que
nunca había roto un plato. Esto hacía de
su vida una monotonía continua. Sus padres se dieron cuenta de que a
Charlotte le preocupaba algo, parecía agitada. Tras reflexionar esto, los
padres de Charlotte decidieron llevarla esa misma noche a un lugar en las
afueras para que se despejara.
Cayó la noche, todos se subieron al coche y comenzaron el
trayecto. Charlotte se encontraba en el asiento trasero con los auriculares a
toda voz. En un instante vio que un destello de luz se aproximaba a toda
velocidad hacia ellos.¿Qué había ocurrido? No lo sabía. A partir de ese
instante se vio sumida en la oscuridad. Caminaba sin rumbo, pero era extraño,
no paraba de andar. De repente, todo comenzó a tomar forma, Charlotte no daba
crédito a lo que veía, todo allí era gris. Cada movimiento que realizaba iba
seguido de su eco, todo lo abarcaba su campo de visión eran muros grises de
piedra, dispuestos en forma de laberinto. Pensaba que no había
vida hasta que vio una sombra que parecía provenir de uno de los muros.
Se dirigió hacia allí y … no daba crédito a lo que veía, era una niña de unos 7
años; su aspecto era putrefacto, ella no paraba de mirarla con sus grandes ojos
negros y vacíos. Charlotte se armó de valor y le preguntó: ¿Dónde me
encuentro?. La niña sin dejar de mirarla, le respondió: -Este lugar hace siglos
que no tiene nombre, pero si quieres salir de aquí, debes encontrar el cuerpo
de tu madre en dos horas.
Charlotte al oír esto se quedó atónita, presa del pánico
empezó a correr en busca de su madre sumergiéndose en el extraño laberinto.
Corría sin rumbo pero su sentido le decía que iba por buen camino. De cada dos
muros, uno estaba encantado, es decir, algunos se desplazaban impidiéndole el
paso o le planteaban alguna prueba; las superó todas… hasta que uno no
conseguía superarlo y sin saber qué hacer miró a su alrededor en busca de
respuestas.
A sus pies descubrió una trampilla, la abrió y encontró a su
madre muy asustada. De repente, todo se volvió a ver sumido en la oscuridad y
sin explicarse cómo, despertó en el
hospital junto a su madre, su padre las observaba sin poder contener su
llanto. Le explicaron que habían tenido un accidente y habían estado las dos al
borde de la muerte. Gracias a aquella extraña “misión” en ese raro país habían
conseguido salir vivas del coma.
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